Imagina que Internet es un mundo nuevo y gigante, como una ciudad mágica que puedes visitar con un teléfono o computador.
En esa ciudad El Sitio Web es la casa completa (la propiedad) y las «Páginas Web» son las habitaciones (el cuarto de ‘Inicio’, el cuarto de ‘Fotos’, el cuarto de ‘Contacto’).
Pero, para que esa «casa» exista y funcione, necesita dos cosas:
Tu Sitio Web es también un «documento público»: dejas «la puerta abierta» para que cualquiera en Internet te visite. Y como una propiedad real, mientras más tráfico (visitas) recibe, más valiosa se vuelve.


La Complejidad de Construir
Y como toda propiedad, construirla tiene sus complejidades.
Una propiedad real necesita, estructura, conexiones eléctricas, cañerías y acabados. Un sitio web es igual: un conglomerado de elementos simples (botones, textos, tecnicismos) que deben configurarse para funcionar juntos perfectamente.
Por esta razón, un buen diseño y desarrollo toma tiempo.

